La industria aeronáutica despega mientras el transporte aéreo se mantiene en tierra
- A pesar de la ralentización de la economía mundial, la industria aeronáutica registra un importante volumen de pedidos.
- La rentabilidad del transporte aéreo se ha visto muy afectada por el incremento de precios del combustible en 2011.
- El deterioro del transporte aéreo continúa en 2012, principalmente para las compañías europeas.
La industria aeronáutica ha registrado un año récord en 2011, tanto en lo relativo a unidades producidas como en términos de pedidos, que se han duplicado con respecto a 2010. El crecimiento del sector está impulsado por una fuerte estrategia de desarrollo de las compañías aéreas de Asia y Oriente Medio, en plena expansión, que aumentan su capacidad para ganar cuota de mercado.
Por el contrario, las aerolíneas han tenido que hacer frente al incremento de precios del combustible en 2011, lo que ha erosionado sus márgenes. Además, la ralentización económica mundial afectará al tráfico aéreo, que no debería crecer más del 3% en 2012.
Buenas perspectivas para los fabricantes
Por primera vez en 2011, la industria aeronáutica ha superado la marca simbólica de 1.000 unidades producidas con 1.011 entregas, lo que supone un aumento anual del 4%. Al mismo tiempo, los pedidos netos se han duplicado para alcanzar los 2.224 aviones. El año 2011 ha sido excelente en el plano comercial, pero este dinamismo se debe también a la llegada al mercado de aparatos que consumen hasta un 15% menos y emiten menos CO2.
«La industria aeronáutica disfruta de un crecimiento excepcionalmente robusto. Es la primera vez en treinta años que no observamos la habitual caída de producción en momentos de ralentización económica», indica Ludovic Subran, Economista Jefe de Euler Hermes. «Gracias al dinamismo de las compañías asiáticas, de Oriente Medio y de bajo coste, hemos asistido en 2011 a un importante refuerzo de los pedidos a los fabricantes, garantizándoles una producción sostenida para los próximos siete u ocho años». Para 2012, Euler Hermes prevé un aumento del 12% en las entregas de aviones comerciales.
Una situación mixta para las compañías aéreas
La facturación del transporte aéreo de pasajeros ha crecido un 10% en 2011 para aproximarse a los 500.000 millones de dólares. Este aumento se debe al incremento del tráfico (6%) y los precios (4%). Sin embargo, la rentabilidad operativa del sector ha sufrido mucho por la subida de las facturas de combustible (+40% en el coste medio anual del queroseno). «Por cada dólar de incremento en el coste del barril, el sector aeronáutico debe soportar un sobrecoste de explotación de 1.000 millones de dólares», explica Bruno Goutard, analista sectorial de Euler Hermes. «Sin embargo, el impacto del aumento de la factura petrolífera en las compañías aéreas difiere según la región. Por ejemplo, las compañías americanas clásicas, donde la rentabilidad media se ha dividido por la mitad en 2011 hasta 0,6%, han podido compensar parcialmente la subida de costes del carburante aumentando sus precios de forma importante, un 8,4%», continúa.
En Europa, la rentabilidad media del sector aéreo tradicional (excluyendo compañías de bajo coste) se dividió entre tres el año pasado, hasta sólo 0,3%, a pesar de un aumento del 8,1% en el tráfico en 2011. Frente a la feroz competencia de los actores de Oriente Medio, las compañías europeas sólo han podido jugar con el precio: las tarifas apenas han aumentado el 1,9% durante el periodo.
En Asia, la rentabilidad del sector bajó un 30% en 2011 pero se mantiene a un nivel elevado, en 4%, beneficiándose de un crecimiento equilibrado entre el tráfico (+3,3%) y los precios (+6,6%).
En su crecimiento frenético, las compañías de Oriente Medio han experimentado una bajada significativa de su rentabilidad, dividida entre tres hasta el 3% en 2011, y continúan invirtiendo masivamente en su flota para aumentar las capacidades y ganar cuota de mercado.
Las compañías europeas a la zaga
En la ola de declive global de actividad, el crecimiento del mercado del transporte aéreo debería ralentizarse un 25% en 2012. Según Ludovic Subran, «con un crecimiento del tráfico aéreo de sólo el 3% y el aumento del precio de los billetes en punto muerto, naturalmente habrá un impacto en los balances de las compañías aéreas. La principal víctima será el sector aéreo europeo». En efecto, las líneas aéreas europeas, muy dependientes del crecimiento del tráfico, sufrirán la conjunción de varios factores: una demanda debilitada en Europa -atascada en la resolución de sus problemas de deuda pública-, flujos comerciales menos dinámicos, una fuerte presión competitiva sobre los precios, el coste elevado del combustible y la entrada en vigor de cuotas europeas de emisión de CO2. «Algunas compañías europeas experimentarán un aterrizaje forzoso en 2012, registrando pérdidas. Estas dificultades provocarán sin duda reestructuraciones más fuertes que las ya planeadas en el segundo semestre de 2012. Sin embargo, también podrían incitar a algunas compañías aéreas a adoptar nuevas estrategias de mercado para competir con compañías que están en proceso de despegue», concluye.
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